Bueno para llevar: Consejos para almorzar con la familia fuera de casa
Como madre trabajadora de dos hijos, siempre estoy buscando nuevas comidas sanas y emocionantes para dar de comer a mis hijos. Ser cocinera no lo hace necesariamente más fácil, ya que no hay dos niños iguales y los gustos pueden cambiar constantemente.
Conseguir que los niños sigan un régimen de alimentación saludable es difícil para cualquier padre. Puede ser muy tentador recurrir a los alimentos precocinados, sobre todo para los almuerzos escolares, a medida que aumenta la presión de la "vuelta al cole".
Si a esto le añadimos los gustos de un niño quisquilloso y los retos de trabajar a tiempo completo, es posible que te encuentres con la ansiedad diaria. Este es mi consejo para los padres que trabajan e intentan dar a sus hijos alimentos sanos sobre la marcha:
EMOCIÓNATE
La mayoría de las veces, el positivismo alimentario proviene de la propia actitud de los padres ante la comida. No siempre va a funcionar, pero he descubierto que si muestras a tus hijos que te entusiasman las cosas que preparas, ellos compartirán ese entusiasmo en algún nivel.
PREPARACIÓN DE COMIDAS
Si quieres organizarte bien, escribe un menú semanal. Esto te facilitará la compra y la preparación. Mi sugerencia es que tengas categorías como frutas, verduras, aperitivos salados/divertidos y proteínas. Es una buena forma de asegurarte de que preparas una comida equilibrada.
LA CLAVE ESTÁ EN LA SENCILLEZ
Cada niño es diferente, pero siempre es bueno darse unos cuantos premios fáciles. Para mis hijos, los palitos de zanahoria, las palomitas de maíz, las uvas, el puré de manzana, los frutos secos y las almendras son los triunfadores.
EXPLORAR NUEVOS SABORES
Uno de mis hijos come cualquier tipo de fruta, mientras que el otro sólo prefiere algunas. Creo firmemente que nunca debes renunciar a que tus hijos cambien de opinión sobre un determinado tipo de comida... pero no te vuelvas loca. Puedes rellenar la comida con cosas sanas que sepas que van a comer, y a la vez intentar colarles alguna aventura.
ENCUENTRA TU RITMO, NO UNA RUTINA
Con el tiempo se verá qué cosas te funcionan y cuáles no, pero no tengas miedo de lanzar un comodín de vez en cuando. Los rollos de sushi pueden ser una actividad estupenda para compartir con tu hijo y se pueden preparar con antelación. Una de las mejores cosas es que los rellenos y sabores se pueden cambiar según los gustos de cada uno.
¡LAS SOBRAS MANDAN!
Algunas sobras son excelentes almuerzos y, con unos pocos retoques, pueden parecer una comida completamente nueva. Las proteínas cocidas suelen poder transformarse en sándwiches o wraps, y las pitas son un excelente vehículo para reinventar la comida de anoche.
